corrección de conductas
 

Nuestro trabajo en este campo, enfocado a propietarios particulares, está basado en el juego y la comunicación. Abarca todo tipo de corrección de conductas, incluida la obediencia básica.

El trabajo es muy variado, siempre adaptado a cada caso y a diferentes situaciones. Acompaña al adiestrador un miembro de la familia al que se le va enseñando el método a seguir para mejorar el comportamiento de su perro.

Aprenderán a cómo comunicarse, jugar, controlar, entender a su amigo, y cómo corregir aquella conducta inadecuada que desean eliminar.

Por supuesto, no utilizamos collares de castigo (pinchos), ni collares eléctricos, ni castigo físico alguno; métodos que consideramos deberían estar prohibidos.

Nunca se puede basar la enseñanza en estímulos negativos. El aprendizaje, comunicación y control llegarán con el juego y las recompensas.
Lo agradable se recuerda siempre.