El trabajo es muy variado, siempre adaptado a cada caso y a diferentes situaciones. Acompaña al adiestrador un miembro de la familia al que se le va enseñando el método a seguir para mejorar el comportamiento de su perro.
Aprenderán a cómo comunicarse, jugar, controlar, entender a su amigo, y cómo corregir aquella conducta inadecuada que desean eliminar.
Por supuesto, no utilizamos collares de castigo (pinchos), ni collares eléctricos, ni castigo físico alguno; métodos que consideramos deberían estar prohibidos.
Nunca se puede basar la enseñanza en estímulos negativos. El aprendizaje, comunicación y control llegarán con el juego y las recompensas. Lo agradable se recuerda siempre.
Una entrevista a fondo con nuestros expertos nos ayudará a conocer su problema y poderles orientar sobre el tipo de corrección a aplicar en cada caso. Si fuera necesaria nuestra intervención, se haría un presupuesto personalizado.
Si tiene cualquier tipo de problema, llámenos y le haremos una entrevista, sin ningún compromiso, a partir de ahí, usted decide. |